poemas de eduardo sanguinetti

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POEMA 1: "PRETEXTO PARA UN RETRATO"
Submitted by Anonimo on Sat, 2010-07-10 15:12.
PRETEXTO PARA UN RETRATO (Balada de la Vieja Nueva Ola para Héroes Solitarios-1992- Eduardo Sanguinetti)

Ella se reclina sobre la cama,
sus extraordinarios ojos cálidos y penetrantes,
animados por una sutil...atenta conciencia sexual

-que se reafirma-

Delgada de pechos pequeños...sus largas piernas,
sus movimientos se reducen.

Existe incluso un momento
en que se provoca el pequeño milagro de su risa...
cuando mi verga la atraviesa.

POEMA 2: "VIÉNDOME PASAR"
Submitted by Anonimo on Tue, 2010-07-13 16:37.
POEMA 2:"VIÉNDOME PASAR" (BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS-1992- Eduardo Sanguinetti)

Hoy estoy dando otro agradable paseo obsesivo.

Estoy firmemente pegado a mí mismo.

POEMA 3: "ALLÁ POR LOS OCHENTA"
Submitted by Anonimo on Wed, 2010-07-14 09:41.
POEMA 3:"ALLÁ POR LOS OCHENTA" (BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS-1992- Eduardo Sanguinetti)

Muchos insultaron a quien no podían,
y besaron a quien no debían.

POEMA 3:"ALLÁ POR LOS OCHENTA" (VERSIÓN COMPLETA)
Submitted by Anonimo on Wed, 2010-07-14 09:41.
POEMA 3: "ALLÁ POR LOS OCHENTA" (BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS-1992- Eduardo Sanguinetti)

Muchos insultaron a quien no podían,
y besaron a quien no debían,

pero nadie...
nadie...quiso acabar.

POEMA 4: "BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS"
Submitted by Anonimo on Thu, 2010-07-15 16:45.
POEMA 4:"BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS" (BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS-1992- Eduardo Sanguinetti)

Es la hora del sin sentido y
de los amores ausentes.

En los tiempos de los objetos biográficos
se inmovilizan los sujetos sobre el vacío,
como lo hacen en las novelas de la Vieja Nueva Ola
estos Héroes Solitarios por saturación.
Es el momento en que lo bulímico de todo,
se inmoviliza
para mirar moverse lo que no termina de estar
la más antigua y la más moderna de las angustias:
el tiempo que pasa.

POEMA 5:"POESÍA DE HOY-AQUÍ-YA"/"POETRY OF TODAY-HERE-NOW"
Submitted by Anonimo on Sun, 2010-07-18 15:49.
"POEMA DE HOY AQUÍ-YA"/"POETRY OF TODAY-HERE-NOW"(Balada de la Vieja Nueva Ola para Héroes Solitarios-1992- Eduardo Sanguinetti)

TODO DESEO. ALL DESIRE.

TODA TENTACIÓN. ALL TEMPTATION.

TODA INHIBICIÓN. ALL INHIBITION.

“VIÉNDOME PASAR” (BALADA DE LA VIEJA NUEVA OLA PARA HÉROES SOLITARIOS-1992- Eduardo Sanguinetti)

Hoy estoy dando otro agradable paseo obsesivo.

Estoy firmemente pegado a mí mismo.

Para LOS CACHILOS: Norah, Daniel y los otros…

Submitted by Anonimo on Wed, 2010-07-28 19:46.

“Sé que Faulkner tiene en Absalon,
algo sobre un verano de jazmines.

Sé que en Buenos Aires hubo
un verano de jazmines,

insoportable.

Sé que futuros exégetas
pondrán sobre aviso a futuros hermeneutás
que se trata de un intento de poema
y nada más”.

Eduardo Sanguinetti

"DIGNIDAD: UN JUEGO ÉTICO" SOLO PARA CACHILOS

"DIGNIDAD: UN JUEGO ÉTICO "
Eduardo Sanguinetti

La historia toda es el testimonio del fracaso insigne del hombre en
desbaratar su destino; dicho con otras palabras, el testimonio de los
pocos hombres de destino que, por haber reconocido su papel simbólico,
hicieron la historia, siempre en sintonía con su ser, guardando
fidelidad a su esencia en libertad y dignidad. La naturaleza creadora
del hombre es la que se ha negado a dejarlo caer en esa unidad
inconsciente con la vida que caracteriza al mundo animal del cual el
hombre se ha exiliado. En la persona del hombre que se interroga, se
recapitula toda la transformación histórica del hombre. Su obra es
una gran metáfora, que revela mediante la imagen y el símbolo todo el
ciclo del desarrollo cultural a través del cual ha pasado el hombre
desde el ser “primitivo” hasta el ser “civilizado” infructuoso y
fracasado en su meta abortada por los detractores del signo, léase
fanáticos de las más diversas tendencias,e ideologías
segregacionistas: post, neos, pro, de mayorías o minorías que corren
tras los mitos de la fama y el “éxito”.

Cuando ahondamos en las raíces de la transformación del
pensador-artista, redescubrimos en su ser las diversas encarnaciones o
aspectos de héroe con que el hombre siempre se ha representado a sí
mismo , en verdad y dignidad: filósofo, rey, guerrero, santo, mago,
sacerdote, caminante, artista,etc. El proceso es largo y tortuoso.
Todo él es una conquista del miedo. La interrogación del por qué que
lleva a la interrogación del adónde y cómo. La huida es el deseo más
profundo. Huida de la muerte, del terror innominado. Y la forma de
huir de la muerte es huir de la vida. Esto lo ha manifestado siempre
el pensador-artista a través de sus creaciones. Al vivir adentrado en
su obra adopta como mundo un reino intermedio dentro del cual él es
todopoderoso, un mundo dominado y regido por él. Ese mundo intermedio
del arte, ese mundo en el cual se mueve como héroe, sólo ha sido
factible debido al más profundo sentido de frustración y fracaso
devenidos en sus choques con la realidad inexorable de los estúpidos,
resentidos, impotentes, que conforman una mayoría ad infinitum, en su
tarea recurrente de asesinar el milagro

Así como el individuo, cuando llega a la madurez, la revela aceptando
la responsabilidad, así también el pensador-artista, cuando reconoce
su verdadera naturaleza, su papel predestinado, está obligado a
aceptar la responsabilidad de la hegemonía. Se ha conferido a sí mismo
poder y autoridad, y debe obrar consecuentemente, a pesar de los
epítetos de loco, narcisista o megalómano con que lo califica el
rebaño de multitudes auto-predestinadas a marchar hacia la pira del
sacrificio del cordero, en nombre del sin sentido vital de sus
existencias esclavizadas, por los estados y sus dictadores en
democracias, monarquías, dictaduras e imperios, que dicen actuar en
nombre de la diferencia.

El pensador – artista no puede tolerar nada más que los dictados de su
propia conciencia. Así, al aceptar su destino, acepta la
responsabilidad de prohijar sus ideas. El pensador-artista es el signo
del Hado en sí, el signo mismo del destino. Pero a fin de lograr su
propósito, el pensador-artista está obligado a retirarse, a apartarse
de la vida utilizando sólo la experiencia suficiente como para ofrecer
el sabor de la lucha real. Debe desempeñar entonces el monstruoso
papel de vivir y morir incontables veces, según la medida de su
capacidad para la vida y la aceptación de su destino.

Se puede representar al hombre como un árbol "sagrado" de la vida y la
muerte, y si además consideramos que ese árbol representa no solamente
al hombre individual sino a todo un pueblo, a una cultura íntegra, tal
vez empecemos a percibir la relación íntima entre la aparición del
tipo de pensador-artista dionisiaco y el concepto del cuerpo sagrado,
de los instintos vitales, impulsando al hombre a expresarse cada vez
más por medio de su mundo de forma y símbolo.
Lo que llamamos sabiduría de la vida llega aquí a su apogeo- cuando se
adivina ese carácter fundamental, sagrado del cuerpo-. En las ramas
más altas del árbol de la vida se rnarchita el pensamiento, como
instancia y peldaño de nuestros primeros pasos.

Cuando considero a modo de ejemplo cabal, una figura olímpica como
Goethe, vemos un árbol humano gigantesco que no afirmó otra "meta"
excepto el despliegue de su propio ser, excepto la obediencia a las
leyes orgánicas profundas de la naturaleza. Eso es sabiduría, la
sabiduría de un espíritu maduro en la cumbre de una gran Civilización
dentro de la Modernidad, ya perdida. Es lo que Nietzsche llamaba la
fusión de dos corrientes divergentes en un ser: el tipo soñador
apolíneo y el dionisiaco extático. Fue profundamente espiritual sin
necesidad de creer en dios. En esta imagen del Hombre ya no cabe el
conflicto.

En ese momento excelso en que aparece Goethe, en que el hombre y la
cultura están en la cúspide, todo el pasado y el futuro se despliegan.
Allí se entrevé el final; en adelante el camino se torna incierto.
Después de Goethe aparece la raza dionisíaca de artistas, los hombres
de la "época trágica" que profetizó Nietzsche y de los cuales él mismo
fue ejemplo magnífico. La época trágica, en que se siente con fuerza
nostálgica todo lo que está negado para siempre. Otra vez se revive el
culto del Misterio. El árbol de la vida se torna así en árbol de la
muerte. Y de este árbol de la muerte es de donde la vida tiene que
renacer: "En el momento de la destrucción del mundo", dice Jung,
refiriéndose a Ygdrasil. En este punto del ciclo cultural de la
historia es cuando tienen que renacer la totalidad de todos los
valores primigenios y perennes: Dignidad de ser, Libertad por ser y
Verdad en el ser

Gracias a esta instancia, se representa el misterio del eterno
Interrogante:¿Qué soy?, y en los celebrantes que sienten alegría en su
armonía se despierta el deseo de vivir y morir creativamente.

Hoy ,en el invierno de la vida y de la historia, nuestro norte debería
consistir en alcanzar un espacio firme para que la vida pueda avanzar
de nuevo. Pero ese espacio firme sólo puede procurarse sobre la
memoria de los muertos célebres que nos han precedido y sus vidas
cargadas de destino, trascendieron la mera piel de las apariencias, y
elevaron a símbolo sus existencias.

Es desprecio a los sicarios de la vida creativa, en silencio, paz y
dignidad a quienes me refiero, léase: políticos, intelectuales
genuflexos, deportistas mercenarios, economistas, empresarios,
ambientalistas-ecologistas de última generación, periodistas sin
novedades, prositutas farandulescas en las tablas donde solían moverse
actrices y cantantes líricas inolvidables, simuladores de roles que
jamás podrían desempeñar, en fin todos ellos farsantes, calumniadores
, ansiosos criminales solapados en las más variadas máscaras, cobardes
que conforman una aldea global, instalados por la monstruosa
maquinaria criminal de la historia más reciente. Nos niegan la
posibilidad de vivir sin el desafío de la dictadura de los valores ya
perimidos, y poner en juego otros que apenas despuntan y que hoy más
que nunca controlan este mundo, de ante la mirada atenta del Gran
Hermano que celebra orgonásticamente en Internet el principio y fin de
la vida de un individuo, ante el silencio enteramente cómplice de una
humanidad que asiste con “placer” a su extermino.

La consigna, ante el estado de las cosas sería "...vivir no más allá
del bien y el mal sino más acá donde todo es más apasionante doloroso
y vivo...Ah! y sin tranquilizantes" ( Palabras finales de mi
Conferencia , para el International Congress on Art and Comunications,
St. John's College, Cambridge, Inglaterra.1992).

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